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Saludos,
J, J y L.

Friday, February 26, 2010

Delhicado golpe de India

Llegamos a Delhi después de un placentero vuelo desde Bangkok. Por avión si que vale la pena moverse! Acostumbrados como estabamos a los rudimentarios medios de transporte asiáticos, volar nos pareció un sueño hecho realidad. Una aliviante sensación de frescura, que ya casi no recoradábamos, nos invadió ni bien pisamos la pista del aeropuerto Indira Gandhi, en esta capital. Nos sorprendió también la oscuridad de la ciudad: era de noche, y apenas vislumbramos algunas lucecitas, pero Nueva Delhi estaba oscura. No parecía, desde el aire, la ciudad inmensa que realmente es.

Después de hacer los trámites de migraciones y de recuperar nuestras mochilas, nos encontramos con el taxi que la gente del hotel que habíamos reservado por Internet nos había mandado. El viaje hasta el hotel duró más de lo esperado, ya que un accidente en la autopista nos obligó a quedarnos parados durante casi una hora, hasta que un grupo de ingeniosos taxistas, en lo que supuso un impresionante trabajo en equipo, logró mover una pared de hormigón armado, formando un salvoconducto que nos permitió alejarnos del embotellamiento. Hubieramos podido quedarnos horas ahí, de no haber contado con la astucia de los graciosos indios que, jamás perdieron la calma, y hasta parecían super entretenidos con la imprevista tarea. Bienvenidos a la India!

Continuamos nuestro viaje sin sobresaltos, hasta que finalmente llegamos a nuestro hotel. Con una ingeniudad casi tierna, Juan preguntó al taxista si estaba seguro de que nos había llevado a la dirección correcta, ya que el barrio no era muy pintoresco. Claro que el chofer estaba en lo cierto. Despùés de todo, estamos en Delhi, y ver toneladas de basura en la calle, o decenas de cuerpos durmiendo a la intemperie, entre vacas que recorren las veredas con total libertad, o ver gente haciendo sus necesidades en la calle sin ningùn pudor, es algo que no puede sorprender. El hotel, a pesar de todo era muy decente.

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Agotados por el viaje, nos fuimos a dormir temprano. Además, lo poco que habíamos visto nos invitaba a quedarnos adentro, al menos por esa noche.

IMG_0712Tuvimos la suerte de llegar a Delhi para el feriado del 26 de enero,  que es cuando los indios celebran el día de la República, con un impresionante desfile militar desde la India Gate, cerca del muy céntrico Connought Place, hasta el Red Fort, en la Vieja Delhi. Luego de sortear los puestos de seguridad, logramos llegar hasta la primera fila para poder ver los imponentes carros que representan a cada una de las regiones del país, mostrando cosas típicas de cada lugar.  También vimos como los regimientos de soldados emperifollados para la ocasión se divertían bailando y cantando en la calle, hasta que el silbatazo de algún superior los transformó súbitamente en gélidas estatuas marchantes.

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De ahí nos fuimos a recorrer Connought Place, pero la plaza y sus alrededores estaban en plena reconstucción, ya que la ciudad se está preparando para recibir con toda la pompa y circunstancia, a las delegaciones que este año se darán cita en Delhi para celebrar los Juegos del Commonwealth. La influencia inglesa es, dicho sea de paso, palpable en todas partes. Todos los carteles están en hindú y en inglés, y hasta el más intocable de todos los parias maneja con comodidad la lengua de Shakespeare.
Por la tarde caminamos por el barrio de nuestro hotel, y fuimos a la estación de tren para averiguar como funcionaba el tema de los trenes, que tanto usaríamos para recorrer el Rajasthan. A esta altura ya sabíamos que esta ciudad no merece más de dos días de estadía.

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Al día siguiente fuimos a Majnu-ka-Tilla, una colonia tibetana en Delhi, donde compramos alguna literatura budista  y probamos las delicias de la cocina del Tibet. Cuando volvimos al centro de la ciudad, pasamos por el gran Fuerte Rojo, una gran construcción militar bastante deteriorada y no muy bien mantenida pero que, así y todo, es una de las grande atracciones turísitcas de esta ciudad. Esa sería nuestra última noche en Delhi, ya que a la madrugada siguiente tomamos un tren hacia Jaipur, capital del Rajasthan, para iniciar nuestro recorrido por ese fabuloso desierto.

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Más fotos: http://picasaweb.google.com/johnetix/Delhi?feat=directlink

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