Cruzar desd LP, Laos, hasta Chang Mai, en el norte de Tailandia, fue un viaje que no rompió con la regla de oro de los medios de transporte del sudeste asiático, y que no es otra que la insoportabilidad. Por más reiterativo que parezca empezar el relato refiriendose a eso, no podemos en este caso dejar de hacerlo de ese modo.
En efecto, el tan mentado speed-boat, no era más que una simple balsa con motor de automóvil, que alcanzaba hasta 60 km/h y donde apenas cabían ocho personas completamente amuchadas, sentadas sobre el piso como todo asiento, entre dos tablillas de unos 20 cm de altura que hacían las veces de respaldo y que resultaron ser muy nocivas para nuestras espaldas. Es notable como no les importa ofrecer un servicio cuyas condiciones son infrahumanas.
Luego de ocho interminables horas de viaje, llegamos al pueblo que hace frontera con Tailandia, y tras hacer los trámites de rigor, entramos por segunda vez a Tailandia. Volver a este país es un poco como volver a respirar aire fresco. Tailandia está al lado de Laos y de Camboya, pero la separa de ellos mucho más que una simple frontera. La diferencia entre ese país y sus vecinos es abismal. El grado de desarrollo económico y social que alcanzó ese reino no tiene comparación con el atraso y la decadencia de sus vecinos del Sudeste. Laos y Camboya, en particular, son países muy precarios, donde todo el mundo busca la ventaja constantemente, y donde los medios de transporte son paupérrimos. Tailandia, en cambio, tiene buenas rutas, buenos servicios, hay bancos por todas partes, los autos son modernos, y hay marcas internacionales en todas las principales ciudades.
Esa misma noche llegamos a Chiang Mai junto a nuestros amigos catalanes y nos quedamos en el unico hotel que conseguimos.
Al otro dia y un poco descansados encontramos un hotel mas agradable, donde lo mas destacable era la recepcionista. Se llamaba Koong, y nos dejo a todos atontados con su cuerpo, su sonrisa, y su simpatia. Nosotros le deciamos en español que nos la ibamos a llevar a Buenos Aires. Por supuesto ella solo sonreia.
Otro aspecto a destacar de Chiang Mai es que es limpia, sobretodo si se compara con los demas paises, y no se toca la bocina!
Durante nuestra estadia alquilamos bicicletas y nos dedicamos a buscar libros, recorrer la ciudad y a hacer averiguaciones para ver a donde seguiamos viajando. Teniamos unos dias libres antes de Bangkok y queriamos ir a algun destino en el medio. Las opciones eran Pai o Chiang Rai. Lo tiramos a suerte y salio la primera.
Mas alla de tener unos restos de murallas, numerosas pagodas (hay más de 400 templos budistas) y un muy buen Night Market, CHMai no se caracteriza por tener grandes atracciones turisticas. Creemos que es una ciudad más para vivir que para visitar.
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